Factores que influyen en rendimiento escolar
Factores que afectan el rendimiento escolar
En la misma línea después de haber profundizado en lo que es rendimiento escolar
así como lo que es alto y bajo rendimiento escolar hablaremos de los factores que
tienen influencia sobre el rendimiento escolar de los y las estudiantes. Al hablar de alto y bajo rendimiento escolar debemos tener en consideración que existen distintos factores que influyen , Mizala y Romaguera (1999) al referirse sobre este tema detallan algunos factores que influyen en el bajo rendimiento escolar, contribuyendo que desde la complejidad propia de algunas asignaturas, hasta la gran cantidad de evaluaciones, que pueden coincidir en una fecha, pasando por la amplia extensión de ciertos programas educativos, son muchos los motivos que pueden llevar a los estudiantes y a las estudiantes a mostrar un bajo rendimiento escolar.
En su momento Lozano (2003) se refiere que los estudios que tratan de explicar el fracaso escolar, lo hacen partiendo de variables que aluden a tres elementos que intervienen en la educación: padres (determinantes familiares), profesores (determinantes académicos) y alumnos (determinantes personales) (p. 45).
En esta misma línea Mizala y Romaguera (1999) resaltan que: Dentro de las variables personales más estudiadas han sido la motivación y el autoconcepto. Respecto a los determinantes familiares se refiere que dentro de los factores familiares de mayor influencia se encuentran variables como la clase social y el medio educativo y familiar. Finalmente, respecto a los determinantes escolares se encuentran como variables de influencia al profesorado y al grupo de iguales, (pp. 45-48).
En esta misma línea Beneyto (2015) expone aspectos relevantes sobre los factores que inciden en éxito o fracaso escolar:
Que la hora de delimitar qué factores inciden en el éxito o fracaso escolar surgen numerosas dificultades debido a que dichos factores o variables constituyen, frecuentemente, una red entretejida por lo que resulta difícil delimitarlas para atribuir efectos claramente discernibles, a cada una de ellas (p.22). Esta autora sigue los postulados teóricos de González-Pienda, (2003) el cual señala que al conjunto de variables que inciden en el éxito o fracaso, se le designa como condicionantes del rendimiento académico (p. 247).De las aportaciones citadas se concluye que el rendimiento escolar se ve influenciado por la acción de variables de tipo personal y contextual, las variables personales o variables motivacionales son las que encargan de caracterizar al alumno en base a su inteligencia, aptitudes, estilos de aprendizaje, conocimientos previos, género, edad y las variables contextuales o socio ambientales se refieren al estatus social, familiar y económico que se dan en un medio lingüístico y cultural específico en el que se desarrolla el individuo, mientras que las variables o niveles institucionales se refieren a la escuela como institución educativa e incluyen factores de organización escolar, dirección, formación de los profesores, asesores, clima de trabajo percibido por los participantes en la comunidad educativa y por ultimo las variables o niveles instruccionales son las que incluyen los contenidos académicos o escolares, los métodos de enseñanza, las prácticas y tareas escolares, las expectativas de los profesores y estudiantes.(González-Pienda, 2003, p.247-248).
Es importante señalar que la Escuela también juega un papel determinante en el adecuado rendimiento de los y las estudiantes. En el centro educativo se aplican las disposiciones y ordenamiento general del sistema educativo; existen aspectos que lo configuran y de cuya calidad de funcionamiento puede resultar que se facilite o dificulte el proceso de enseñanza-aprendizaje (Álvarez, L. y Martínez, R. 2016, p.179). Estas mismas autoras señalan que el fracaso escolar no debe asociarse exclusivamente al estudiante, “por lo que cabría pensar que la concurrencia de prácticas organizativas y docentes inadecuadas podría influir en el surgimiento del fracaso escolar, que, de no ser afrontado adecuadamente, podría derivar en riesgo de abandono escolar” (p.180).
En esta misma línea, González (2003) apunta que “las normas que regulan la actividad educativa, las formas concretas de organización de esa actividad y la práctica diaria puede ser (…) causa directa de fracaso y (…) de otros fenómenos asociados como el absentismo, frustración y conductas más o menos negativas” (p. 51).
En definitiva, prevenir los problemas de fracaso para alcanzar eficacia y éxito en las escuelas no solo dependerá de cuestiones relativas al alumnado, sino también de otras de índole material, docente –innovaciones docentes, metodología docente, oferta de oportunidades de aprendizaje, convivencial y del esfuerzo compartido por toda la comunidad educativa. (Álvarez, L. y Martínez, R. 2016, p.180).En este sentido, tal como señala Garreta (2007) (citado por Fajardo, F., Maestre, M., Felipe, E., León, B. y Polo, M.I. 2017).
Una escuela de calidad es aquella que sabe dar respuesta a las necesidades específicas de todos y cada uno de los alumnos, que es capaz de potenciar sus capacidades de manera individualizada y coordinada con las familias, que es capaz de enseñar a ser y de formar como ciudadanos a todos sus alumnos, sin exclusión, que es capaz de mejorar en función de esta evaluación (p.2015).



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